Escritura Novela

Mi técnica para la creación de los personajes

Hay tres clases de personajes en la novela

En este post, quisiera compartir algo más personal ! Mi técnica para la creación de los personajes de “el secreto del niño”

Hay tres clases de personajes en la novela.

Los principales : el hombre (es EL personaje principal o, mejor dicho, el protagonista), el niño (tendrá algo que ver con el título de la novela jeje ?) y el sacerdote (mi personaje preferido).

Los secundarios : el mecánico (el “Gordo”, también uno de mis favoritos), ella (aparece por medio de flashbacks), el notario, los esbirros y un amigo de infancia del hombre (“Fosforito”).

Y luego hay una gran cantidad de puntuales : el médico, los vecinos, el jefe, la hermana, el padre y la madre, etc.

Más allá de la clásica ficha de personaje

Más allá de la clásica ficha de personaje (biografía, quién es, cómo es, sus objetivos, su motivación, su arco dramático, sus conflictos, etc.), dediqué mucho tiempo a “visualizarlos”, a imaginarme cómo reaccionarían en una situación dada, cómo serían sus gestos, sus manías, su mentalidad también.

Pero primero me tenía que imaginar cómo serían física y psicológicamente. Y para esto, utilicé la técnica de Victor Frankenstein. Agarré trozos de personajes de películas y series, de la vida real, de amigos o de simples conocidos. Y armé mi rompecabezas humano. Junté una característica física de uno con el carácter de otro y la voz de un tercero…

En este sentido, el mecánico tiene rasgos físicos del personaje de Randy Hickey en la serie “My name is Earl”, pero es una persona mucho más centrada y pragmática que Randy. Y, en esto, aporta un contraste interesante con el hombre. Es un poco su Sancho Panza o su Huckleberry Finn.

Para el sacerdote, me inspiré de Barthélémy Novembre (un personaje de las aventuras de Théodore Poussin, un comic que adoraba leer de niño) en cuanto a enigmático y poco confiable. Pero allí queda la comparación. Para su carácter, me basé mucho en la percepción que tenía Napoleón de Charles-Maurice de Talleyrand-Périgord (también sacerdote) en cuanto a vestimentos costosos y ostentosos, arrogancia, hablador, etc. Y, de hecho, el hombre se hace una reflexión acerca del sacerdote que robé a Napoleón mismo «vous êtes de la merde dans un bas de soie» (que se puede traducir como «Usted es una mierda en una media de seda») que adapté al personaje y terminó en «una bota de vino en una media de seda».

Cómo pueden ver, la creación de unos personajes verosímiles es un proceso complejo y minucioso. Y ni mencioné la tarea de encontrar una voz propia para cada uno para los diálogos (y mantenerla a lo largo de la novela)…

Como mencioné en un post anterior : Sin personajes, no hay historia. Espero haber logrado un buen resultado con ellos. Y espero que les emocione o, por lo menos, que no les deje indiferentes !